Biodiésel casero

Material necesario

  • Una olla vieja o recipiente de vidrio resistente al calor, con un capacidad mínima de 2 litros.
  • Un bote de plástico o cristal con una capacidad mínima de medio litro.
  • Un litro de aceite de girasol de uso alimentario.
  • Sosa cáustica (NaOH) de uso general, también conocida como hidróxido sódico, de venta en supermercados y grandes superficies comerciales. ¡Atención: sustancia peligrosa!
  • Metanol (CH3OH), también conocido como alcohol metílico o alcohol de madera. ¡Atención: sustancia peligrosa!
  • Un termómetro de mercurio con graduación entre 30 y 60º C, como mínimo. Aunque sería más preciso un termómetro infrarrojo.
  • Una hornilla eléctrica o de gas.

Biodiesel_EsquemaDescripción

  • Se vierte un litro de aceite de girasol en la olla o recipiente de cristal.
  • En un bote de plástico o cristal se depositan 250cc de metanol puro.
  • Se añaden al metanol 0.875g de sosa cáustica (3.5g/L de metanol).
  • Se mezclan los compuestos hasta que no quede resto de sosa sin diluir. Atención: hay que tener mucho cuidado con este paso, ya que el producto de la reacción, el metóxido sódico, es cáustico. Se deben usar guantes y gafas protectoras. La reacción es exotérmica, esto es, desprende calor, por lo que se recomienda mantener las precauciones durante este paso.
  • Calentar el aceite a 52ºC, utilizando un termómetro para la comprobación contínua de la temperatura.
  • Añadir el metóxido preparado y controlar la temperatura evitando que sobrepase los 54ºC, para no evaporar el metanol del metóxido.
  • Mezclar durante 50-60 minutos, manteniendo la temperatura inicial.
  • Permitir que la mezcla repose durante 12 horas.

Al final de este tiempo se verá perfectamente que la mezcla lechosa original ha decantado en tres capas perfectamente diferenciadas:

  • Una primera capa de aproximadamente un litro de volumen de éster metálico graso, es decir, biodiésel.
  • Una fina línea de un espesor muy tenue de jabones, debido a que se produce una ligera saponificación por la humedad del ambiente.
  • Una última capa de glicerina (glicerol), de aproximadamente 240cc, con una pureza aproximada del 90%.
  • Para separar las capas fácilmente sería aconsejable el uso de un decantador.
  • Por último, y muy importante, hay que filtrar el biodiésel con un filtro de combustible.
El biodiésel resultante se puede emplear directamente en cualquier motor de ciclo diésel, puro o mezclado con diésel de origen fósil, aumentando la lubricación del motor en un 60% por cada 1% de biodiésel mezclado. No es tóxico por ingestión ni lixiviación, y el CO2 que se origina en la combustión del mismo se reintegra en el ciclo de las plantas al ser de origen vegetal. Su índice de cetano (octanaje) es superior al del diésel fósil, pero no se considera producto inflamable al ser su punto de inflamación de 150ºC, luego no se requiere de transporte ni despósitos especiales.