Insectos por todas partes
Los insectos representan el 85% de las especies animales
conocidas, por lo que podemos decir que estos seres vivos dominan el mundo
viviente. Los lepidópteros (mariposas) son un grupo muy numeroso dentro de
los insectos que ha producido fascinación en todas las culturas. De echo su
nombre tiene un origen griego y significa "alas con escamas".
Todos los insectos tienen el cuerpo dividido en tres partes:
la cabeza donde se encuentran los órganos sensoriales (ojos, antenas,
palpos, etc.), el tórax con las patas y alas y el abdomen. Todos ellos
comparten un fenómeno peculiar que es la metamorfosis.
Conocer mejor el mundo de las mariposas nos permitirá
comprender numerosos aspectos, tanto de ecología como sobre la complejidad
de la naturaleza y de la vida.
Vida corta...larga historia
Resulta extraño pensar que estos frágiles y
pequeños animales, que tienen un ciclo biológico de pocas semanas de
duración, ya volaban sobre la Tierra acompañando a los dinosaurios
hace más de 100 millones de años y que cuando apareció la
especie humana ya eran como los conocemos hoy día.
¡200.000 especies!
Los lepidópteros son un grupo muy importante de
animales de los que están descritos 120.000 especies, aunque se estima que
en realidad existen más de 200.000. Pensemos que de mamíferos
existen sólo 4.000 especies y representan el 0,003% del total de los seres
vivos.
Se han adaptado de tal forma al planeta que se pueden
encontrar en los rincones más recónditos, desde los polos a los
trópicos, pasando por los desiertos, las montañas y los prados.
Metamorfosis: de huevo a mariposa
Los lepidópteros tienen un ciclo biológico
muy complejo que pasa por cuatro fases: huevo, oruga, crisálida y mariposa.
Cada una de ellas es tan diferente a las otras que se entiende el porqué a
lo largo de la historia se han considerado especies distintas lo que sólo
son diferentes etapas de un mismo ser vivo.
Las orugas son muy activas y la mayoría
herbívoras. Es la única fase del ciclo que tiene como prioridad la
alimentacion y el crecimiento. Come desmesuradamente llegando a ingerir
diariamente una cantidad de hojas equivalente a su peso. A veces existe una
estrecha relación entre las orugas y las plantas de las que se alimenta, de
manera que si desaparece esta lo hará también la mariposa.
La crisálida es inmóvil. Debido a su
vulnerabilidad recurre a estrategias de supervivencia muy peculiares como el
mimetismo, adoptando colores y formas del entorno en el que vive. Otras, sin
embargo, son venenosas. En su interior se producen cambios extraordinarios de
manera que cuando se abre aparece una fase del insecto completamente diferente:
la mariposa. Esta, es en realidad, la fase de reproducción de los
lepidópteros.
Un insecto con escamas
Aunque no lo parezca, las alas de las mariposas están
formadas por miles de pequeñas escamas ensambladas unas a otras como un
tejado. Al igual que las escamas de los peces o las plumas de las aves son pelos
modificados. Cada una de ellas está teñida por un pigmento de manera
que el color final y los dibujos de las mariposas son la mezcla de los colores de
sus escamas. Algunas mariposas tropicales tienen escamas especiales que producen
efectos ópticos como tonalidades metálicas o reflejos.
Un mundo de formas y colores
Pocos seres vivos alcanzan la variedad de formas,
diseños, tamaños, colores, estilos de vuelo y estrategias de
supervivencia de las mariposas. Desde las que no sobrepasan los 2 mm a las que
superan los 30 cm. Las hay blancas, amarillas, azules, rojas, negras, con grandes
colas, espectaculares diseños, asombrosas estrategias de mimetismo... Las
hay que planean, que vuelan en zig-zag e incluso las que permanecen
inmóviles en el aire. Y para que no falte nada, incluso algunas carecen de
boca pues no se alimentan
El paraíso está en los trópicos
En los trópicos se encuentran la mayoría de
las especies de lepidópteros y, también, la mayor variedad de
formas, tamaños y colores. La explicación para este
"derroche" hay que buscarla en las variedad de estrategias de estos
insectos. La elevada temperatura y humedad a lo largo de todo el año
facilita el que haya siempre plantas alimenticias y que el ciclo biológico
de estos insectos no pase por una etapa de ivernación o letargo.
Mariposas y polillas
Aunque no hay una característica definitiva que
separe a las mariposas de las polillas, sí tienen algunas diferencias
morfológicas y de comportamiento. Así, la mayoría de las
mariposas vuelan de día, tienen vivos colores, antenas finas y pliegan las
alas cuando están en reposo. Por su parte, la mayor parte de las polillas
son nocturnas, tienen colores apagados, antenas plumosas y mantienen abiertas las
alas cuando descansan. A pesar de ello, son mucho más diversas y numerosas
en el mundo las polillas que las mariposas.
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