| La poesía, la música, la danza y la pintura se unen para mostrar
que es posible dejarse llevar; las palabras no sólo se detienen en los oídos, sino
también en la piel, en la mirada, en los labios, unión en perfume de sensaciones.
La danza acompaña al sentido del tacto con la lectura de poemas; Una
venda nos ayudará a desplegar nuestros oídos mientras el aire, al compás de
la música, nos envuelve de poesía; Lo dulce y lo ácido se evoca; el incienso y
una alfombra de papeles perfumados nos permitirán tener en las manos las palabras más
aromáticas; y la belleza del cuerpo, trasladado al lienzo, nos hará contemplar la
poesía de la mirada.
A través de esta fusión es posible vivir, sentir, imaginar los
sentidos, de una manera intensa y a la vez relajada, reflexiva. Se inundarán nuestros sentidos
de caricias, color, sabor, aroma, luz...
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